martes, 1 de marzo de 2011

José Glanzmann

José Luis Glanzmann

Nací en 1982 en Villa María, Córdoba. Resido en la ciudad que se trastocó en los últimos 10 años de tal manera que hoy se la califica de “portal del turismo” o ciudad universitaria por el impacto de la UNVM , la UTN y demás oferta educativa. Como se la califique, es uno de mis ejes de escritura, por lo bueno y por lo desagradable.

En 2006 me recibí de técnico en Comunicación Social en el INESCER, y actualmente termino la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación en la UNVM, en proceso de tesis de grado.
Participé, hace un par de años, del taller Literario de Dolly Pagani, gestora y motor para que intentara profundizar en el campo de la escritura literaria.
Entre 2007 y 2009 fui redactor en el diario Puntal Villa María.
Colaboro en las revistas culturales “Nativa” y “Compartiendo”, y participé en delirios radiales difundiendo la cultura del rock, en programas como “Radio a rosca” y “Un dios aparte” en Villa María.
Actualmente también escribo en el muro del Facebook, que aunque parezca ridículo, es una vertiente de expresión y recepción creíble.




.Piel falsa.

Soy una especie de tortura
sensación de esplendor
precoz, breve, astuta


Seré la mayor de tus adicciones a corto plazo,

cuando en el día no te podés levantar más
más que para volver a tocar mi exterior,
mi piel falsa.


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.Pies en el barro.

Sabía que estaba listo para irme
era cuestión de horas
cuestión de “pie en el acelerador”
fugarme para lidiar con el mundo
con frialdad
sin anestesia
ni aspereza
ni analgésicos

con la boca abierta
contando los viajes las idas,
el estancamiento invisible
los pies en el barro


* - * - * - * - * - * - * -


.Algas feas.

I

Domina impregnado aquí el hedor de la humedad
la pequeña alegría se esfuma
tras el paso de siete jornadas de calor espumante, enfermo
se arriman y arden(como el agobio después del día festivo)
la inocencia limada
losdeseos austeros

recorro con imprudencia
los cimientos de buenas historias carnales
con tanto pudor
que se caen con el azúcar en las tazas diarias
se deleitan con mi piel
penetran
la absorben,
como algas feas a la tierra semihúmeda de la costa.


II

Conservaba la franqueza con mi silencio
la delicada mujer se animó a penetrarme con su esfuerzo
abrazó lo que quería
yo le devolví una gota de tinta
con letras de mierda esparcidas
en forma de esperanza.


* - * - * - * - * - * - * -


.Peatones resignados.
reescritura a partir de un poema de Lúnula Celeste


Si a esa bella mujer le clavaron un cilindro esférico
en el medio del pecho

aquí, me atraviesan las peores palabras de aliento

Me saltan sombras suicidas de la boca
tardan en recorrerme
el cuerpo parece eterno
como un fin de semana largo con la soledad


Si a esa mujer le caminan peatones resignados
alrededor del pecho
a mí,
nada de eso
sólo
sombras
y palabras suicidas.