martes, 25 de enero de 2011

Malú Zurita

Malú Zurita
Bailarina, coreógrafa, actriz. Descubre el tango como danza en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático con Carlos Rivarola como maestro de la cátedra “bailes populares”. A partir de ese momento se interesa por el ritual milonguero de manera desenfrenada y se sirve de su cuerpo disponible para sumergirse en brazos de cuanto buen milonguero anda suelto.
Bajo la percepción alerta del estímulo musical que propone el marco donde los cuerpos se relamen, María Luz aprende con facilidad las técnicas que propician el registro corporal propio y el encuentro con su ocasional partenaire, trascendiendo en ocasiones el espacio social y siendo conocida en el ambiente como “la atorranta”.
En la actualidad, continúa recopilando sensaciones y vivencias milongueras, mientras continúa dedicándose a la investigación del movimiento, a la experimentación del desnudo natural y lúdico a través de sus performances en espacios no convencionales, a su método (tango incomunicado) y a impartir seminarios afines.
Sus actividades son costeadas gracias a sus aptitudes para la venta por catálogo (Vanesa Durán Joyas, Amodil y Vitnik).




.Atenti pebeta.

Cuántas madrugadas me acompañaron
cuántos desayunos se invitaron
cuánto y cómo se desparramaron sobre mi
y ahora sola con mi test.


Sonidos de besos, de babas, de viento
de cama que cruje, de perro que ladra.
Y me dices "todavía no", "todavía no"
Me agarro a tu cuello, me monto a tu cuerpo,
¿otra posición?, ahí estoy.
Después me acaricias. Abro la cama.
Tus ojos se cerraron. Te miro. Y te miro.
"El té ya está listo" (todo está más frío).


* - * - * - * - * - *


Me saca, me desarma, me desgarra, me incomoda, me sacude, me libera, me enerva, me descansa.
Me hace falta.
Me estruja, me punza, me hiere, me nace, me mata; renazco descalza, desnuda sin ansias. Y me hace falta, cómo me hace falta.
Me vulnera, me embriaga, me pervierte, me enrojece, me eleva, me entierra.
Me vibra, me salva.
Me delata.
(Y me encanta) .
Bailar me hace falta.




* - * - * - * - * - *


De mi madre pude haber heredado más lo de atorranta que lo de milonguera.
Tan radiante que da calambre o directamente hecha mierda.
Colorinche hasta la médula.
Pantalones que la aprietan.
Ojos grandes, y más grandes todavía, si hay turbulencia.
Mi mamá es pequeña pero se hace la grandota.
Es antigua en muchas cosas, pero se hace la moderna.
Me mostró los caminos con espinas
dejándome embarrar prendas nuevas.
Reconozco que de pequeña me daba vergüenza ir con ella:
salticando bajo lluvia en plena peatonal cordobesa.
La veo secándose lágrimas mientras se depila las cejas
para bambolearse pituca frente a ojos de cualquiera.
Yo la admiro; a mi mamá le da pena.
Gritoneando de alegría, sacudiendo la pereza, ahí está ella:
entre el cuarteto, clientes y, cuando puede,mirando las estrellas
o cantando, ebria ,su tango: "Madreselva".



* - * - * - * - * - *


(videopoema autobiográfico)

Tu tormenta te rebalsa
y tus voces se agitan mutiladas
se te agrieta la piel ante tu sombra
y entre las juntas de tus azulejos
chapotean los pies de esa sangre helada

Ya estás muerta María Luz?

Tus vientos de nostalgia se arrebatan
te dan frío, te dan rabia
Se te sabe de la pena al escurrir tus telarañas
Te refriegas avergonzada sobre lijas
tironeando los hierritos que se encarnan

Ahí estás:
retorciéndote humillada
nadie llamando para abrazarte en tu cama.
























Videopoemas: