Mi
nombre es María Laura. No soy una persona memoriosa, pero no olvido como
comenzó mi gusto por la escritura. Fue un verano, en el que, de vacaciones con
toda la familia, mis padres me regalan un anotador. Recuerdo mis ansias por
llenar aquella libretita de poemas.
A
esto se le sumo el interés por leer. Mis primeros cuentos fueron los de “Pajarito
Remendado”, cuando todavía la Biblioteca Municipal de Villa María, se
encontraba en una sala del Consejo de Liberante de la ciudad.
Al
terminar el secundario estudie Comunicación Social, orientada por la
gratificación que sentía al comunicar a través de la palabra escrita.
Por
diferentes motivos y trabas personales, un día le puse freno a mis sueños, sin
embargo, como nunca es tarde, hoy quiero empezar a compartir lo que más me
gusta hacer, que es; escribir.
. Tiempo .
Avanza un paso,
retrocede dos.
El tiempo,
deposita en el
tiempo todas sus expectativas.
Un buen día,
dos malos días.
Un comienzo,
después de varios
finales,
y el retorno de una
nueva crisis.
No baja los brazos,
pero se agita y se
cansa.
Se queda detenido,
en suspenso.
Tiembla, llora,
corre y se escapa.
El pasado del que
huye,
es el mismo que
añora,
y el que ya no
volverá.
No ve el presente,
lo transita.
No puede pensar en
el futuro.
Hay días en los que
rompe el silencio.
A veces también agoniza.
No todos los días
siente igual.
Su mente es como una
tormenta inestable.
No puede ordenar sus
ideas.
Lo único que puede
hacer,
es esperar.
. Empezar, por dónde
.
Tengo la mirada
cansada,
Y cansada, también, la paciencia.
No sé por dónde
empezar,
Aunque me digan por
el comienzo.
Quizás sea demasiado
exigente,
Pero lo que observo
no me gusta.
¿Cómo puedo cautivar
a mi corazón?
Si aun sabiendo mis
miserias,
Si aun descifrando
mi inconsciente,
Si aun después de
años de terapia;
No sé quién soy.
A pesar de todo no
aminoro la marcha,
Aunque a veces me
canse,
No me detendré
jamás,
Y este es el motor
que me impulsa,
Mi constante empeño
por no bajar los brazos,
Un combate a muerte
en contra de cualquier miedo.
. Relato de un héroe
.
Mi nombre es
Augusto, tengo 6 años y ya soy todo un héroe.
Me convertí en un
niño especial, no por poseer super poderes, sino por enfrentar a muy temprana
edad situaciones extremas.
Corrí serios riesgos
durante las peleas de mis padres, intentando sobrevivir a una guerra absurda y
triste que escuche llamar divorcio.
Podría decir que ya
soy todo un hombre, no yo no tengo nada que envidiarle a Batman ni a Superman,
es más sus trajes a mí me quedan chicos.
De esta batalla
aprendí que los grandes suelen ser un poco egoístas. Entre tantos gritos y
confusión, mis padres se olvidaron de mi.
Todos perdimos en
esta lucha; ellos su amor y yo una familia.
Pero supongo que
debe ser por este traje nuevo de un superhéroe que nadie me reconoce. Entonces,
simplemente, se olvidan de mí porque no me ven.
Les voy a dar tiempo
para que se calmen y después les voy a avisar que el que los está protegiendo
soy yo.
Al final me estoy
empezando a dar cuenta que esto de ser superhéroe no esta tan bueno porque uno
tiene muchas responsabilidades y además educar a los grandes es una tarea
difícil.
Lo estoy meditando
un poco, pero creo que la semana que viene, les voy a empezar a cobrar por mis
servicios y sino tendré que pensar en retirarme.
. Ironía .
Lo que quisiera retener en mi memoria,
Es lo primero que me quita el olvido.
Aquello que desearía dejar de recordar,
Es a lo que mi mente, vuelve,
Una y otra vez.
Buena poesía, es una canción trova para la vida.
ResponderEliminarQué bueno que hayas decidido sacarle el freno a tus sueños y compartir tu poesía, María Laura. En el primer poema, me gustó esa condena del tiempo a la espera, es una visión bien interesante, ese tiempo que es nuestra condena, también tiene la suya. ¡¡¡Vamos por más!!!
ResponderEliminarAbrazo
Alicia Perrig
Me han gustado tus poemas, en especial " Empezar por donde!
ResponderEliminarTe felicito
Con ternura
Sor.Cecilia
Los que somos lectores, lectores de verdad,
ResponderEliminarque tratamos de entender y de compenetrarnos con el texto,
pertenecemos al género de "rara avis".
También somos "rara avis" los escritores
que intentamos continuar en el camino,
equilibrando nuestras deseperaciones
en el malabarismos de las palabras.
Van mis mejores deseos de prolongación
y de suerte para María Laura
y para los que se atreven a caminar
la cuerda floja de la literatura.
Mi sincero agradecimiento
para aquellos que, como Darío Falconi,
tienden la mano, y entonces los otros,
los que dudan, se atreven en el salto.
Un gran abrazo. Alicia Duo
María Laura, tu poesía sin dudas es muy personal, esas comparaciones que haces con el tiempo te sitúa en tu lugar el que has elegido para escribir diciendo como sientes la vida, felicitaciones muy bueno lo tuyo.
ResponderEliminarMaría Elena Tolosa
Nunca es tarde para empezar a hacer lo que realmente nos apasiona. Buena poesia María Laura.
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